Fuente Expansión: 16/12/2017

Los planes de pensiones se han convertido en el principal producto de inversión de los españoles. Los ahorradores son cada vez más conscientes de la importancia de estos vehículos, dado los grandes problemas demográficos a los que se enfrenta España.

La ratio entre número de cotizantes y pensionistas se ha situado en el 2,24, la cifra más baja de las últimas dos décadas, y seguirá cayendo en los próximos años. Esta situación obliga a los trabajadores que quieran mantener su nivel de vida tras la jubilación a trazar un plan de ahorro que les permita complementar su pensión pública, según los expertos.

En este contexto cabe preguntarse, ¿qué plan de pensiones me conviene contratar? A la hora de decidirse por un producto u otro, dentro del gran escaparate que existe, conviene tener en cuenta varios aspectos.

Victoria Torre, de Self Bank considera que no es lo mismo empezar a ahorrar si se tiene una edad u otra. «Si se empieza a aportar desde joven, cabe decantarse por planes más agresivos. Pero si estamos muy cerca de la jubilación nuestro patrimonio deberá estar en productos más conservadores», señala.

José Ramón Aranda, director de banca privada en Banca March afirma que junto a este factor también hay que tener en cuenta otros aspectos. «Habrá que darle importancia al perfil de riesgo, es decir, la aversión del inversor a la volatilidad de los mercados. También habrá que tener en cuenta la fortaleza del patrimonio o cuánto supone mi cartera de previsión dentro de mi patrimonio total de cara al futuro y también la calidad de gestión del fondo», dice el experto.

Y matiza que no todos los fondos de pensiones se gestionan igual y generan rentabilidades positivas consistentemente. Si quiere conocer su perfil inversor, pinche aquí.

Para Alejandro Allona, Senior Fund Analyst de Inversis, un problema que están teniendo los inversores españoles hoy en día es que pese a su perfil conservador se están viendo obligados a asumir más riesgo para evitar rentabilidades bajas o incluso negativas. La experta piensa que los planes de pensiones pueden ser una buena solución a este problema.

La Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA) ha elaborado un documento informativo en el que ofrece una serie de consejos a la hora de decidir qué plan se ajusta más a las necesidades de cada cliente, teniendo en cuenta su edad.

Conozca qué producto se amolda más a su perfil inversor:

1. MENORES DE 30 AÑOS.

No hay una edad concreta para empezar a ahorrar para la jubilación. Pero sí existe una certeza: «cuánto antes se empiece, el esfuerzo de ahorro será menor a medio plazo», apunta Aranda.

Los expertos creen que la edad ideal para hacer la primera aportación a un plan de pensiones sería los 30 años. A esta edad y con un horizonte temporal tan amplio, se puede asumir un mayor riesgo.

Desde EFPA piensan que en estos casos se puede destinar la mayoría del ahorro a la renta variable, por lo que proponen elegir un producto que invierta más del 80% a la Bolsa. Si quiere conocer los mejores planes de pensiones para empezar a invertir, pinche aquí.

2. ENTRE 30 Y 40 AÑOS.

El retraso en el inicio de la vida laboral puede hacer que éste sea el tramo más común para tomar la decisión de contratar un plan de pensiones, ya que es cuando la mayoría de las personas disponen de una cierta capacidad de ahorro.

Para las personas con una edad entre 30 y 40 años, lo más aconsejable es diversificar la inversión, con una exposición del 60% a la Bolsa y el 40% restante a la renta fija, según EFPA. Para los ahorradores más conservadores, que no quieran ninguna sorpresa, pueden apostar por los seguros de vida-ahorro, productos que ofrecen una garantía de rentabilidad.

Elena Villalba, directora de desarrollo de negocio de Merchbanc recomienda construir una cartera de planes equilibrada, asumiendo una exposición 50%-50% entre renta fija y renta variable. «Lo llevaríamos a cabo mediante la inversión en planes de pensiones con sesgo global en renta variable, fondos mixtos, y una renta fija que se adapte al ciclo de subidas de tipos al que nos exponemos durante los próximos años», asegura.

3. ENTRE 40 Y 55 AÑOS.

Para el segmento de la población que tengan estas edades es aconsejable reducir la volatilidad, por lo que sería un buen momento para dar prioridad a la renta fija en la inversión, destinando más del 60% a esta opción, apuntan desde EFPA.

Además, los planes individuales de ahorro sistémicos (conocidos como PIAS) pueden ser productos idóneos para esta etapa, ya que cuentan con una mayor liquidez y ofrecen una rentabilidad asegurada, aunque menos atractiva que la de los planes de pensiones más arriesgados. Las primas irán destinadas a constituir una renta vitalicia asegurada. Un vehículo idóneo para los que pretendan ahorrar durante 10 años o más.

Marta Estrella de Délas, directora de Productos Financieros del Grupo Catalana Occidente, apunta dos tramos distintos dentro de este grupo: Para las personas de 45 años, lo idóneo sería apostar un 30% en renta fija mixta y el 70% restante en Bolsa. Y a partir de los 50 años, la combinación sería 70% renta fija mixta y 30% renta variable.

4. A PARTIR DE LOS 55 AÑOS.

Ya con esta edad, se llega un poco tarde a contratar un producto para la jubilación, «aunque todavía hay un pequeño margen para lograr acumular unos ahorros que complementen la pensión pública», opinan desde EFPA.

Como el tiempo apremia, lo correcto sería apostar por inversiones seguras aún asumiendo que tendrán una rentabilidad baja, según los expertos. En este caso, los planes de pensiones de renta fija a corto plazo (24 meses) pueden ser una buena solución para los años previos a la jubilación.

Sin embargo, Allona, senior Fund Analyst de Inversis cree que esta solo en el caso de personas que estén haciendo arbitraje fiscal (contribuyendo con 64 años dinero que van a sacar en menos de 2 años) «recomendaríamos los fondos de renta fija de corto plazo», asegura.

Otra alternativa son los Planes de Previsión Asegurados (PPA), aunque hay que tener en cuenta el subyacente de este producto. Y es que la diferencia fundamental con los planes de pensiones convencionales es que asegura un tipo de interés, a través de una compañía aseguradora.

Desde Menchbanc aconsejan diversificar la inversión si se tienen más de 55 años, pero no destinar más del 25% en planes de renta variable global o mixtos y el 75% restante en fondos de renta fija muy diversificada y de gestión activa con perfil de riesgo moderado